Y ahora... ¿qué?
Sabía yo que no iba a durar. Un día alegre, un día que empezó como los mejores, poco a poco se ha ido torciendo. ¿Por qué? No lo sé, pero pasito a pasito la mierda ha ido invadiendo el tiempo y al final me ha llegado al cuello. Y solo es mediodía, cuidado...
¿Qué hago ahora? Es la pregunta que me ronda por la cabeza... Porque si bien no me encuentro en mi mejor estado psicológico, mi mente se agarra a mis ideales y sueños tan diabólicamente optimistas en estas ocasiones. Pero son clavos ardiendo. Al menos, ahora mismo lo son. Aguanto por cabezonería y orgullo, porque por mis cojones que puedo, pero a veces (cada vez con más frecuencia, me temo) me canso... Y me dan ganas de dejarlo todo, de encerrarme en mí, en mi santuario y mi mente y olvidar todo...
¿Y ahora, qué?

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